El Libro de Thot

Objeto de poder: El libro de Thot

Thot, llamado más propiamente por los egipcios Djehuty, era para el pueblo del Nilo el dios de la luna, pero también el patrón de la sabiduría y del conocimiento; y entre sus conocimientos destacaba el conocimiento de la magia. Posteriormente (en torno al siglo II) los griegos, y los egipcios helenizados, lo combinaron con el dios Hermes para dar lugar a Hermes Trimegisto “el tres veces grande”, patrón de la tradición mágica llamada por ello hermética. Así no es raro que el mayor grimorio de tiempos antiguos sea conocido como el Libro de Thot.

En sentido general todos los libros de magia que alguna vez se escribieron en Egipto pueden ser llamados libros de Thot, al igual que todos los textos mágicos tardíos se vinculan con Hermes Trimegisto; pero según las leyendas existe un texto original, oculto desde hace cientos, incluso miles, de años. Los orígenes del mítico libro son misteriosos, fragmentarios y se pierden en el tiempo, hasta llevarnos a una época más allá incluso de la misma fundación de Egipto. Algunos teósofos creen que el texto ni siquiera estaría escrito en lengua egipcia si no en senzar, el idioma “perfecto” de los antiguos atlantes. Se cuenta que este texto contendría todos los secretos de la creación, todo el conocimiento, y que su dominio aseguraba grandes poderes sobre las bestias, los astros, el cielo y la tierra. Pero también se cree que quien poseyera el libro se vería maldito, por jugar con poderes no destinados a los mortales.

Quizás para preservar el poder, o librarse de la maldición, del libro, este fue ocultado. Las leyendas no se ponen de acuerdo si fue Ramses el Grande, el príncipe Nefer-ka-ptah o Thot mismo quien lo hizo. Fuera quien fuera quien lo ocultó, dejo tras él un rastro de pistas, señales que podrían conducir al libro a la persona adecuada. Estas pistas están diseminadas en antiguos templos y ruinas, en inscripciones y pinturas, por todo Egipto pero también en sueños, alucinaciones y visiones se cree que puede encontrarse el camino. Incluso en secreto se murmura que una dinastía de sacerdotes mantiene aún vivo el secreto y todavía protegen las pistas.

Durante años muchos han buscado el Libro de Thot, por simple interés histórico o soñando con apropiarse del poder que promete. Las teorías sobre su localización han sido muy variadas, una de las más extendidas la sitúa en una hipotética cámara secreta bajo la Esfinge, quizás con otros objetos de gran poder como el Ojo de Horus. Otra posibilidad barajada a menudo es que se encuentre en la ciudad sagrada del dios: Khmun, llamada en griego Hermópolis Magna, hoy una ruina cerca de la ciudad de Mallawi (aproximadamente 27°47’N, 30°48’E)

Las descripciones del libro en si mismo son contradictorias, según algunas fuentes estaría escrito en láminas de oro pero otras hablan de papel o incluso de piedra. Si existe cierto consenso en que está guardado en una serie de cajas protectoras, sucesivamente de hierro, bronce, madera, marfil, y, finalmente, la más interior de oro. Todas ellas estarían selladas y grabadas con símbolos protectores y maldiciones para los profanadores. También se dice que el libro está protegido por “la serpiente que no puede morir”, frase cuyo significado ha causado mucho debate. También se habla de escorpiones, trampas y los “eternos custodios” del libro, sin dar muchos más detalles.

A veces se dice que el Tarot deriva de los secretos contenidos en el libro de Thot y otras se confunde este con la célebre Tabla de Esmeralda o Esmeraldina (un texto alquímico muy posterior pero relacionado con la figura de Hermes Trimegisto) En 1944 el infame Aleisteir Crowley terminaría su propio “Libro de Thot”, una baraja de tarot diseñada por él mismo que, sin embargo, no vería publicada en vida.