Resumen 5

Quinto Resumen: Los sabuesos están sueltos.

Tras grandes problemas, tropiezos y sin sabores los investigadores deciden pasar a la ofensiva y despliegan sus fuerzas en pos de la búsqueda de pistas e indicios que aclaren el panorama.

Crofter sale libre, o se salvó por un pelo.

Ante la desaparición de los Shipley, y con el fiscal Herbert Kent únicamente armado con una acusación de tenencia de arma ilegal bastante difícil de probar, Crofter llegó a un acuerdo con la fiscalía para declararse culpable y salir previo pago de una multa de US $6000, aun queda pendiente el pago por la liberación de Dan Martin. Una vez en libertad, el veterano del 308 puso al corriente a Ian Nothingham y a Philip Seymour Hoffman, los dos investigadores londinenses que se han involucrado recientemente en las investigaciones. Ante esto, el grupo de investigadores decidió dividir fuerzas para cubrir mayor terreno.

La vigilancia da sus frutos, o los sabuesos se dividen.

Hoffman montó vigilancia en la tienda de Tewfik Al Sayed, y en cuanto este salió, Adrian Valverde, el cazador del grupo lo siguió hasta el bar la pirámide azul, en donde lo vio enseñarle una tarjeta al propietario del lugar Abdul Nawisha. Después de esto, Al Sayed se dirigió a la Fundación Penhew, en donde se desarrollaban los preparativos para una fiesta.

Valverde también fue testigo de una gran cantidad de camiones que recogían mercancía en la fundación Penhew para llevarla a un almacén en los muelles de Limehouse llamado Punji Chabout. Ante el peligro de ser descubierto en tan peligroso lugar, Valverde volvió a dar su reporte.

Mientras tanto, Seymour Hoffman y Nothingham incursionaron en la tienda de Al Sayed, en donde tras una cuidadosa requisa habitación por habitación, hallaron una serie de objetos (un manto, un solideo [Nota del Máster a los incultos: un solideo es un gorro de tela que cubre la coronilla, cómo los que usan los eclesiásticos], un Ankh de metal, un par de cetros uno con un Ankh invertido y otro con forma de gancho, un pergamino lleno de jeroglíficos egipcios y un par de viales uno con una arena color negra y otro con una sustancia siruposa de color marrón rojizo. Ian tomó estos objetos y los llevó a donde Dennis, su contacto experto en objetos ocultos para que los examinara.

Al mismo tiempo, Crofter y Seymour Hoffman se preparaban para “colarse” a la fiesta de la Fundación Penhew.

Tiempo Para Decidir, o Interludio.

La pelota está en el terreno de los PJ, y tal parece que van a aprovechar esta oportunidad para ingresar al corazón del misterio, con todas las consecuencias que eso puede traer. Sin embargo, aún hay una gran cantidad de preguntas sin respuesta:

¿Quién o quienes son los asesinos egipcios?, ¿Tienen alguna relación con la expedición Carlyle? ¿Tienen algo que ver con los libros sobre el Faraón negro hallados en la biblioteca de Roger Carlyle? ¿Qué papel juega Tewfik Al Sayed en todo esto?

¿Quién o que es este tal Khofu con el suficiente poder para evitar la invasión de los Hombres Serpiente?

¿No creen que es un buen momento para revisar las pistas de New York que los trajeron a Londres?, e incluso ¿no creen que sería bueno re entrevistar a algunas de las personas relacionadas con esas pistas?

¿Qué se celebra realmente en la fundación Penhew?, ¿es importante la fecha de hoy? Buena suerte y buena caza investigadores, los mayores peligros de Londres están cada vez más cerca, preparen el citopigio.